¡ESTAMOS DE ESTRENO!
Desde ayer ya está disponible en la App gratuita “Comic On Tour” esta historia en viñetas que han desarrollado en conjunto Cristina Durán y Miguel A. Giner Bou (laGRUA).
El pasado noviembre los autores visitaron proyectos de desarrollo que lideran organizaciones de mujeres y jóvenes en el país con el apoyo de la cooperación española. Proyectos que, tal como allí pudieron comprobar en primera persona, y como se relata en su historia, han permitido a miles de mujeres y jóvenes ser protagonistas y motores de cambio en sus vidas y las de sus comunidades.
Los derechos sexuales y reproductivos, el trabajo agrícola, la prevención de riesgos antes catástrofes naturales, la perspectiva de género en los medios de comunicación… todo ello tiene un espacio en este cómic. Pero sobre todo, lo tienen las historias, los rostros y los nombres de todas esas mujeres y organizaciones que día a día trabajan con mucho esfuerzo y con mucha ilusión por cambiar sus vidas y las realidades de desigualdad en las que se encuentran.
Abre la App (o descárgatela en Android o iTunes si aún no la tienes) y disfruta de este viaje por Nicaragua.
Nos la hemos preguntado a nosotros mismos y se la hemos preguntado a todas las personas que hemos conocido. Hemos aprendido que no hay una única respuesta, que las razones son muchas y variadas.
Las que con más fuerza y emoción respondían eran las mujeres trabajadoras de la fresa. Para ellas es imprescindible que el proyecto continúe para poder llegar a más mujeres, incluso trabajadoras de otros sectores. Para ellas, sin la cooperación española, la mujer del entorno rural marroquí no tendría oportunidad de formarse en cómo organizar una asociación con la que defender sus derechos laborales y ciudadanos.
Nuestros compañeros en Marruecos tienen respuestas más sesudas, más reflexivas, fruto de muchos años de trabajo en colaboración con la cooperación internacional:
Las asociaciones que defienden los derechos de la mujer dicen que para ellas la cooperación española es vital para continuar con determinados proyectos (como los centros de escucha de violencia contra las mujeres) y mantener su autonomía e independencia a la hora de actuar (“quizás, si recibiéramos únicamente financiación del gobierno marroquí, no podríamos hacer muchas de las cosas que hacemos de la manera en la que las hacemos”, afirman).
Las asociaciones de jóvenes y las defensoras de los derechos humanos hablan mucho de la importancia de la cooperación española para ayudarles a crear democracia, a través de la formación de una sociedad civil fuerte e informada que defienda sus derechos.
Las asociaciones que trabajan por el desarrollo (Mains solidaires, RADEV, Wifag) piensan de los españoles debemos seguir financiando proyectos y actuaciones en otros países porque aún queda mucho por hacer. El funcionamiento del mundo actual hace que cada vez haya más desigualdad entre los ricos y los pobres, la cooperación internacional es un instrumento de distribución de la riqueza entre los países con más recursos y los de menos recursos. Además, con poca inversión, se consiguen resultados muy importantes en el bienestar de las personas.
Incluso las instituciones públicas marroquís, como la Oficina de la Seguridad Social, ven con buenos ojos el apoyo de los españoles. Aseguran que para ellos es muy valioso interiorizar el “saber hacer” de sus homólogos españoles. Afirman que la colaboración con España les ha permitido llegar a más lugares y a más gente.
Por último están también las razones más pragmáticas. Y es que no podemos obviar que el que los países se desarrollen es bueno para España también. Apostando por el desarrollo en los países de origen logramos frenar la inmigración clandestina y lograr relaciones internacionales más seguras. Además, España ha firmado una serie de compromisos internacionales que no puede abandonar.
Todas estas son las razones que nos ha dado en Marruecos para que los españoles defendamos la solidaridad internacional y no permitamos que la borren de nuestra política pública.
(En el minuto 3:36 puedes escuchar a Charifa, una de las mujeres trabajadoras en el sector de la fresa marroquí, sobre la importancia que tiene para ella pertenecer a un proyecto de desrrollo que financia la cooperación española y Oxfam Intermon)
Amanecer temprano se ha vuelto una costumbre en Nicaragua, pero por muy pronto que sea, el sol ya está en lo alto cuando abrimos la ventana. Hoy salimos de la ciudad, rumbo al norte. La primera parada será Jinotega, para compartir un pequeño espacio con un grupo de jóvenes de Chinandenga que están llevando a cabo unas jornadas en las que debatir y compartir.
Estamos felices de salir al fin de la ciudad, y el camino en coche va rebelando a cada kilómetro que avanzamos un paisaje verde, más frondoso cuanto más nos alejamos de Managua. El tráfico es denso en algunos tramos, los autobuses transitan sin parar en ambas direcciones, mucha gente camina por los arcenes o intentan que alguna camioneta los recoja para adelantar trayecto.
Por fin llegamos al lugar, un pequeño paraíso verde cerca de Jinotega que nos abre las puertas no sólo a una vegetación exuberante, sino también a la sonrisa de Mª José, una de las personas que trabajan en ASODEL, la organización de jóvenes que organiza las jornadas. Pasamos por el espacio donde los grupos de chavalos y chavalas están trabajando, y donde ahora mismo están haciéndolo divididos en distintos grupos.
Mª José nos invita a seguirla a un espacio cercano y nos sentamos en un improvisado círculo sobre el suelo para presentarnos. En nuestro caso le contamos el por qué de nuestro viaje, la apuesta que el proyecto hace por utilizar nuevos lenguajes artísticos para comunicarnos con la ciudadanía, la importancia que tiene para nosotros trasladar el rostro humano y las vidas que hay detrás de la ayuda oficial al desarrollo. Esa búsqueda de nuevos lenguajes le parece una idea fantástica y enseguida surgen los vínculos con parte del trabajo que ASODEL realiza. La energía que desprenden sus palabras compartiendo todas las experiencias de trabajo que se lleva a cabo con los jóvenes de Chinadenga, los esfuerzos y avances conseguidos, los procesos de aprendizaje sacados también de los errores…todo sirve y todo inspira. Es inevitable pensar que es una suerte que Nicaragua cuente con personas como ella que trabajen con y por la juventud, que sigan tratando de abrir caminos de participación y oportunidades a toda esa generación que lucha por tener su propio lugar y espacio, lejos de la sombra de una revolución que ya pasó y de una actualidad política con la que no se identifican. Y es también imposible no pensar en la fuerza y la energía que desprenden mujeres como ella, que se convierten en figuras de referencia para muchas otras chavalas y chavalos, pero que lejos de querer ser modelo lo que pretende es acompañar a esa juventud en un proceso de pensamiento crítico. Que cada cual tome su decisión, pero que tenga la oportunidad de hacerlo.
Si de algo nos hemos dado cuenta desde que estamos en Nicaragua, es de la importancia que el movimiento de mujeres tiene para el desarrollo de Nicaragua. De la necesidad que ellas mismas identifican de trabajar en red para lograrlo, y de la relevancia que tiene el contar con el acompañamiento de organizaciones como Oxfam en ese camino.
De la última parada del día en Estelí, donde pudimos conocer de cerca a un grupo de socias de una cooperativa agrícola destinada principalmente al cultivo del café, y de lo compartido con ellas, os hablamos mañana con una taza humeante en la mano….
El día comienza temprano “gracias” al jetlag, y a la hora acordada salimos rumbo a la oficina de Oxfam en Nicaragua para poner por fin rostro a las voces y los emails que hemos estado intercambiando las últimas semanas para preparar este viaje. Las compañeras de la oficina nos reciben con grandes sonrisas (en este país tienen siempre una sonrisa a punto para regalarnos ) y un árbol cargado de adornos destaca en la entrada recordándonos que, a pesar del calor que impera en la calle, se acerca la Navidad.
La primera parte de la mañana es para que Ana María y Damaris nos sitúen en el trabajo que hace Oxfam en Nicaragua, nos cuenten algo más sobre los programas que llevan adelante junto a organizaciones locales y repasemos la agenda de encuentros que tendremos en los próximos días. Cada minuto del día está aprovechado para ver, hablar y conocer de primera mano la realidad del país, cuáles son los retos que enfrentan especialmente los movimientos de mujeres y jóvenes, y qué papel juega la cooperación española en todo esto. Cuáles son los rostros humanos, las personas que hay detrás.
Cristina y Miguel despliegan cuaderno y lápices para dejar constancia de todo lo que allí se habla y se comparte. Tanto ellos como Rubén, Pablo y Cynthia, lanzan preguntas, comparten visiones y tratan de profundizar al máximo en las cuestiones que las mujeres de movimientos rurales y feministas con las que nos reunimos nos relatan.
Matilde, Blanca Lidia y M. Teresa hablan del largo recorrido que las mujeres productoras del campo han hecho para lograr ganar un espacio y reivindicar sus derechos de propiedad de la tierra, de participación, de formación y capacitación, de alfabetización… Emociona enormemente escuchar la fuerza de sus palabras y las ganas de compartir su experiencia con nosotros. Para “presentarlas”, nada mejor que mostraros su “versión real” admirando su “versión cómic”
La tarde no pudo tener mejor cierre que la charla divertida que María Teresa, de “La Corriente” y Sofía, del “Movimiento Autónomo de Mujeres”, mantuvieron con nosotras para trasladarnos su visión, sus preocupaciones y pareceres sobre la situación actual de los derechos de las mujeres en Nicaragua. Esto daría por sí sólo para todo un blog! Pero como avance de presentación, acá les dejo a las susodichas y sus correspondientes versiones en papel.